En este nuevo episodio hablaremos acerca de tres ejes sobre perder el miedo a emprender. Platicando con amigos o familiares de diversas formaciones, diversos niveles o posibilidades económicas, se ha tocado el tema de lanzarse a emprender o arrancar un negocio, y siempre salen a relucir los miedos, que si bien es completamente normal tenerlos y el objetivo no es eliminarlos por completo (es una herramienta que se puede utilizar a nuestro favor), sí debemos trabajar en controlarlos.

Cuando comenzamos a pensar en emprender se empieza a despertar, por un lado, la emoción, porque vas a arrancar algo nuevo y porque vas a seguir tus sueños, pero por otro lado empiezan los cuestionamientos y a despertarse los miedos y temores sobre si vas a fracasar, si no es la mejor idea, o si mejor te quedas donde estás, y empiezan a venir muchas cosas a la mente, pero debemos trabajarlo para que no jueguen en nuestra contra. Para ello, hablaremos de cinco  elementos a los que hay que perderles el miedo para aceptar que van a existir pero que no debemos permitir que nos detengan.

1.- Aprender a perderle el miedo al fracaso

No te va a pasar nada si no te va bien en este emprendimiento, tal vez perdiste tiempo, dinero y energía, pero en realidad hasta ahí nos quedamos. Serás parte de la estadística que, quizás es muy cruel, pero solo el 2% de los emprendimientos se quedan a largo o mediano plazo. Supongamos que al día de hoy abril 2021 o durante este mes monitoreamos o pudiéramos saber cuántos son todos los nuevos negocios que se abrieron en tu ciudad, y pudiéramos viajar al futuro en 2023 y verificar cuántos siguen operando, encontraríamos que solo el 2% de ellos lograron sobrevivir. Hay múltiples factores que afectan los emprendimientos y que si no los atendemos desde la raíz nos darán un pronóstico menos favorable, pero si tu emprendimiento no funciona, tendríamos que incentivar una mentalidad en que si no funciona hay que darle con el que sigue.

2.- Pierde el miedo al qué dirán

Cuando piensas que es el negocio de tu vida y quieres contarle a tus amigos, familia, tu pareja, conocidos, etc., vas con la ilusión de que te digan que es el más fregón, pero te das cuenta de que no era así porque la gente te empieza a cuestionar y poner en duda tu proyecto, no por mala onda sino porque así funcionan y algunos están programados o formados para trasladar sus propios miedos a los proyectos de los demás. Puede llegar un momento en que te sientas juzgado, pero recuerda que no actuamos para satisfacer los pensamientos o esa percepción que tienen los demás de nosotros. Por lo tanto, si estás decidido a arrancar un proyecto debes quitarte esa etiqueta de querer satisfacer a las personas cercanas a ti porque a quien debe satisfacer realmente es a tus clientes.

3.- Pierde el miedo a cambiar de idea o proyecto original

Puede ser una de las etapas más dolorosas porque si ya nos olvidamos del qué dirán y estás enfocado en el proyecto porque es lo que siempre quisiste hacer y quieres satisfacer una necesidad que hay en el mercado, resulta que llegas a un punto de desarrollo y te das cuenta que por ahí no era o que hay que cambiar algunas cosas, o te das cuenta que simplemente no vale la pena. Es doloroso porque lo que habías visualizado al principio no era lo ideal, entonces es como un pequeño fracaso interno, pero no pasa nada, al final de cuentas si tienes que hacer unas modificaciones el resultado a largo plazo será indudablemente mejor.

4.- Pierde el miedo a pedir ayuda

Tal vez has sido el mejor vendedor del mes durante cinco años consecutivos, puede que tengas una maestría, un liderazgo impresionante, pero no somos “todólogos” así que es imposible que seamos buenos en todo, además de que será muy complejo que tú solo puedas sacar adelante un proyecto. Y no estamos hablando de contratar gente sino en el sentido en que si no contamos con alguna habilidad es nuestra obligación preguntar, investigar y hacernos de consejeros y aliados que posean otras especialidades complementarias y puedan darte una solución adecuada a tus dudas. Si el dinero que tenias no va a ser suficiente, puedes recurrir a préstamos familiares, banco, instituciones de créditos públicos, eso también es pedir ayuda, por lo tanto, si tus posibilidades, conocimientos y capacitación no son suficientes para poder sacar adelante el proyecto de negocio, no es malo recurrir a esta acción.

5.- Pierde el miedo a salir de tu zona de confort

Esta es donde quizás haces bien las cosas, todo te sale bien y estás a gusto, pero ya sientes que podrías estar haciendo algo adicional; ahí te quedas porque controlas todo, te sientes estable y de cierta forma feliz, pero si algo en ti te dice que puedes hacer más y sientes la vista fija fuera de tu zona de confort, tienes que empezar a trabajarlo y perderle el miedo a salir de ahí. Existe el miedo porque hay movimientos y cambios que quizás no te van a gustar o cosas que vas a tener que restringir, así como comportamientos que se van a tener que modificar en pro de que tu proyecto o idea pueda salir adelante.

Debemos trabajar en nuestra persona ya que todo está relacionado con el control mental y emocional, es algo interno que no se puede cambiar de la noche a la mañana, por lo tanto, requiere tiempo. Es importante primero salir de tu zona de confort ya que si no empiezas por ese punto no vas a poder siquiera pasar por los anteriores.

Si nosotros tratamos de llevar nuestra persona hacia un estado más resiliente, seguramente este tipo de miedos a los cuales nos enfrentamos al emprender, nos van a ser mucho más fáciles de brincar, superar o abrazar. Todos llevamos nuestro tiempo y proceso ya que requiere mucha más preparación emocional y mental que empresarial. Si quieres saber más acerca de este episodio, te invitamos a que visites nuestras redes sociales para que no te pierdas ningún detalle:

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